El amor es un parasito, estoy convencida. Causa una dolencia , que
al principio, en su fase aguda, no puede ser percibida. Generalmente
llega acompañando una fiebre que ciega toda razón y lógica y que
dura mucho tiempo, acompañando los malestares de insomnio y la falta
de apetito. Algunos individuos experimentan un toque de idiotez
simultáneamente que desarrollan ataques de celos.
Algún tiempo después , cuando la dolencia ya se ha hecho crónica y
el sujeto se apercibe que algo no anda bien y ya la libertad de
ser "uno" no existe, empiezan las palpitaciones, la falta de aire y
espacio personal, los dolores en el pecho y la desesperación
gratuita.
La lucha contra este parasito y su erradicación, no es nada fácil.
Se requiere una fuerza de voluntad en dosis mayores y a veces todo
intento de eliminación es futil. Algunos individuos han ido
desarrollando cierta inmunidad a este parasito , a fuerza de haber
contraído en alguna época previa la dolencia insensible.
No hay lucha preventiva , ni vacuna , ni antidoto. Solo técnicas
desarrolladas a golpe de lagrimas . Estudios de laboratorio han
concluido que debe ser la acumulación de sal y conclusiones de malas
experiencias, lo que ha contribuido con cierta sinergia para lograr
que algunas victimas salgan milagrosamente con vida.
Rocío
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