La Coctelera

"eramos angeles caidos, eramos la decadencia" poetas errantes

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Los Querubines.....Salvador Pliego

Castillos y romanzas, versos y amoríos,
aquel siglo quince Isabelino.

Caballeros ufanos, ensoberbecidos y aguerridos
en aceros cobrizados y bragados.
Hidalgos del honor cual jinetes de Heraldos.

En esas tierras de prosapia
había una dama: Doncella pura y fina,
delicada en forma, bella en su pupila,
apreciada por soltera.
Princesa por demás, de alcurnia refinada.
Daba la Princesa como prenda, mano, beso y encantos
a aquel galante Caballero que por ella
su vida en duelo ofreciera.

De montes, bosques, llanos, miles se volcaron por la ofrenda,
mas solo dos, de entre tanta fuerza, fueron los seleccionados.
La rabia de la espada escogería al afortunado.

Preparose pues la hazaña que la historia
dejaría en su memoria.
Vulgo y Realeza en una misma plaza
contemplando la contienda.

De sus pechos: espada, escudo, mano en fuego
asomaron sus portentos.
Ambos Caballeros derrochaban valentía,
y esperando los clarines veían llegar la hora
de enfrentarse con la muerte por una bella Dama.

Llegándose el momento fueron puestos cara a cara,
mas, ¡Oh desaire!,
que al verse uno al otro se flecharon al instante,
y tomados de la mano se escaparon por el bosque.

Que tristeza de la Dama pues quedose de por vida
sin marido y sin herencia.

Os digo a todos sin ufana algarabía,
que el amor no tiene ideales, ni raza, ni colores.
Solo hay un Cupido que dispara
a ciegas donde caiga,
y es tal su puntería
que pega a hombres y mujeres por iguales.

Querubines agraciados, aquellos caminando de la mano.

Salvador Pliego

2, jul | sin comentarios Posteado por: poesiasubterranea En: SALVADOR PLIEGO compártelo

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