Desde mi posición elemental
soy testiga de los dioses ,
nadando en sus prosas sacrificadas,
delineándose de sus poses ornamentales.
Y me pregunto si alguna vez se habrán sentido solos,
Si habrán dicho un día : Ya basta!
Mirando de dos en dos
el flujo de ceremonias e insatisfacción
derramadas sobre las cabezas y corazones
de esos que no quieren,
de los de vidas ejemplares,
de los bendecidos ...
Destrucción del balance justo ,
lo sagrado.
¿Se habrán sentido alguna vez reducidos
a vivir en lo etéreo,
en las nublosas sombras de las almas?
Mis sentimientos finales al mirarlos en los ojos
es que no hay nadie allí,
ahora que los dioses están de mi lado
y se confiesan.

Rocío