He de partir ma~ana nuevamente
a los campos escondidos, la memoria.
Dejaré la vida impertinente
talando otros cielos invisibles,

he de partir un diciembre nevado
por las orillas de otros hemisferios,
con la mano de la muerte entre mis brazos
con el sol de espalda a mis pupilas cerradas.

Partir
como un venado milagroso
por los bosques Liggtenianos,
diligentes, habladores,
árboles-destino.

O, entre olas milenarias
azul mimetizadas
con la danza de mi cuerpo
navegando ;

Curo las heridas con sílencio
y
egocéntrica me duermo con la luna
por ahora,

© Matchornicova
09.07.2006
Austria